Bryden y Sam lo tienen todo: carreras profesionales brillantes, un departamento en un edificio exclusivo, buenos amigos y una hija a la que adoran. La vida perfecta para la pareja perfecta.
Hasta el día en que Sam recibe una llamada en su despacho porque Bryden no ha buscado a su hija de la guardería. Al llegar a casa con la niña, encuentra el auto de su mujer en el garaje. En el departamento, la computadora de Bryden está abierta sobre la mesa, su celular al lado, las llaves en su sitio habitual en la entrada.
Pero Bryden no aparece por ninguna parte. Es como si se hubiera evaporado. ¿Cómo puede haber desaparecido de su propia casa? ¿Ha salido siquiera del edificio?
A cada minuto que pasa —y a medida que las preguntas se acumulan entre quienes la conocían— el pasado de Bryden y Sam parece un poco menos perfecto, su edificio menos seguro, sus amigos, vecinos y familiares no tan fiables...
Sydney Shaw, como todas las mujeres solteras de Nueva York, tiene una suerte nefasta con las citas. Lo ha visto todo: hombres que mienten en su perfil online, hombres que le endosan la cuenta de la cena y, lo más exasperante, hombres que no pueden dejar de hablar de su madre. Pero, por fin, la fortuna se ha puesto de su parte. Acaba de conocer a un chico absolutamente perfecto. Es guapo, encantador y trabaja como médico en un hospital. Sydney está deslumbrada. Entonces, el brutal asesinato de una joven —la última en una serie de muertes similares por toda la ciudad— comienza a desesperar a la policía. ¿El principal sospechoso? Un hombre misterioso que había tenido una cita con sus víctimas antes de matarlas. Sydney debería sentirse segura. Después de todo, está saliendo con el hombre de sus sueños. Pero no consigue librarse de la sospecha de que el novio perfecto puede no serlo tanto como parece. Porque alguien está vigilando todos sus movimientos y, si no descubre la verdad, podría ser la próxima víctima...
Una novela de suspenso a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire. En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz.
La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.
El 2 de julio de 2022, dos delincuentes se disponen a robar en una importante joyería de Ginebra. Un incidente que dista mucho de ser un vulgar atraco. Veinte días antes, en una lujosa urbanización a orillas del lago Lemán, Sophie Braun se prepara para celebrar su cuadragésimo cumpleaños. La vida le sonríe: vive con su familia en una mansión rodeada de bosques, pero su idílico mundo está a punto de tambalearse. Su marido anda enredado en sus pequeños secretos. Su vecino, un policía de reputación irreprochable, se ha obsesionado con ella y la espía hasta en los detalles más íntimos. Y un misterioso merodeador le hace un regalo que pone su vida en peligro. Serán necesarios varios viajes al pasado, lejos de Ginebra, para hallar el origen de esta intriga diabólica de la que nadie saldrá indemne.
Un thriller común ritmo y un suspense sobrecogedores, que nos recuerda por qué, desde La verdad sobre el caso Harry Quebert, Joël Dicker es un fenómeno editorial en todo el mundo, con más de veinte millones de lectores.
El sargento detective Stilwell, del departamento del sheriff, ha sido «desterrado» a una discreta comisaría en la apacible isla de Catalina después de perder su puesto en la brigada de homicidios de Los Ángeles por decisiones políticas en el seno del departamento. Mientras se ocupa de los habituales casos de borrachos, alborotadores y pequeños robos que caracterizan a su nueva jurisdicción, Stilwell recibe el aviso de que hay un cadáver sumergido con un ancla en las aguas del puerto, una mujer identificable únicamente por un mechón morado en el pelo. Al mismo tiempo, una denuncia por caza furtiva en una reserva natural protegida deriva en un caso cargado de violencia y peligro a medida que el detective investiga a fondo el turbio pasado de un pez gordo de la isla.
Stilwell, cruzando todos los límites del protocolo y la jurisdicción, trabaja empecinadamente en los dos casos. Pese a las trabas que le causa una vieja rencilla con un excolega decidido a boicotearlo a cada paso, está convencido de que es la única persona capaz de hacer justicia por la mujer conocida como Belladona. Su investigación no tarda en desvelar secretos celosamente guardados y el oscuro corazón de la serena isla que tenía que ser su refugio de los males de la gran ciudad.
Hay quien dice que lo que les pasó a los Van Laar fue una tragedia.
Hay quien dice que se lo merecían.
A primera hora de una mañana de agosto de 1975, un monitor de un campamento de verano descubre una litera vacía. Barbara Van Laar, la hija de los dueños del campamento, ha desaparecido. Pero no es la primera vez que sucede algo así en esa familia: hace quince años, el hermano de Barbara también desapareció sin dejar rastro. ¿Cómo es posible que haya vuelto a pasar?
A partir de este inquietante comienzo, Liz Moore urde un drama lleno de matices emocionales e impulsado por un doble misterio. Persiguiendo los muchos secretos de la familia Van Laar y de la comunidad que trabaja a su sombra, las múltiples tramas dramáticas de Moore llevarán a los lectores hasta los corazones de unos personajes cuyas vidas cambiarán para siempre a raíz de este verano lleno de acontecimientos.
El dios de los bosques es la novela más ambiciosa y de mayor alcance de Liz Moore hasta el momento: una historia de amor, herencia, identidad y segundas oportunidades, un drama emocionantemente complejo sobre las tensiones entre una familia y una comunidad, y una historia de secretos que no dejará a ninguno de ellos indemne.